Un día de Soledad
Era un día para recordar. y Soledad decidió dar el primer paso, llamó y confirmó la cita.
Se vistió cómoda. pero sin pensarlo escogió colores oscuros, eso si, se puso unas sandalias para luego poderse descalzar. Como dijo una cantautora:"ella era una mujer de pies descalzos".
Charlaron de sus vidas y de sus futuros proyectos pero los silencios eran sólo eso, silencios y no un lugar donde, por un momento, refugiar sus palabras.
Por primera vez, sintió un vació por alguien, con quien hasta compartiría su alma.
Fue entonces, cuando tuvo la certeza de que de esas dos almas, sólo quedaban los fantasmas.
Eran las 7 de la tarde y llovía en el parque de su pequeña cuidad.
Ustedes deciden: ¿Marcharse o quedarse?, pero La Soledad se queda.
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