Cuando mis ojos brillan por algo rato
Me susurro brillando, una vez más
Ahora es el momento de comenzar a no amarte
A no añorar tu aroma y ni tu fragancia
A sustituir tus caricias por mis sonrisas
A dejar volar de nuevo un poema
En un papel y en el eco de mi voz.
Ya que es inevitable escribirte que te quiero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario