Me llamaste
me contaste buenas noticias
y me preguntaste por las mías
suspire hondo y te contesté.
ya estábamos perdidos
tu en mis reproches e interrogatorios
y yo en pensar que me amas.
confesaste que querías verme
que te gustan mis caricias
y yo te dije que no
porque sabia que me iba a doler
darte mi dulzura de nuevo.
Es cierto,es muy simple
besarte acariciarte
susurrarte al oído
palabras agradables
pero es muy complejo
conseguir que no duelas
controlar mis impulsos
saber que no dices lo que piensas
al fin y al cabo
que nuestro inconsciente y nuestro consciente
siguen luchando emocionalmente.
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