Envuelta en una manta color esperanza,el verde le aguardaba del frío.
echo de menos el calor del susurro de tu voz.
Y no miramos más fotografías sino a nosotros mismos.Entonces comenzó el vuelo a la tregua.
Ella escribió el silencio de años atrás, mientras él escuchaba el viento de sus palabras desde un rincón de otra cuidad. Las palabras pedían a gritos paz para sus almas.
Repasó con ternura cada momento de ese año en el que descubrió que los cuentos de hadas de su imaginación y dos cuerpos se podían fundir en el mundo de los soñadores despiertos.
En ese instante, despertó en su memoria los nombres que le dieron a ese amor que ambos sabían que un día les iba a separar.Había tantas cosas, tantas cosas que hasta había sus celos por amar y mis mentiras para respirar.
Volvió a recordar ese día de septiempre en el que pasaron de ser un chico y una chica y se convirtieron en hombre y mujer pero sobretodo recordó su frase preferida:Te quiero, Te amo y Te adoro.
La susurró por última vez sabiendo que siempre estaría en su corazón pero que sobretodo deseaba contar con él, aunque sea hasta uno, aunque sea hasta dos y hasta tres.
y por fin, el duelo terminó y él llego al cielo del amor de juventud.
Lo bueno de la amistad es saber que siempre puedes contar con alguien, aunque sea hasta uno, aunque sea hasta dos... aunque sea para el resto de tu vida.
ResponderEliminar¿Y si dejamos de lado a los zombies y le hacemos caso al refranero español con su "el muerto al hoyo y el vivo al bollo"? xDDD